

¿Cómo mantener tus joyas de acero inoxidable?
Las joyas de acero inoxidable son conocidas por su durabilidad y resistencia a los elementos cotidianos. Sin embargo, para conservar su lustre y brillo, se recomienda cuidarlos periódicamente.
El acero inoxidable 304 y 316L, que utilizamos para nuestras joyas, es un material de alta calidad que resiste bien el agua y las condiciones externas. Puedes usar nuestras joyas todos los días, ya sea en la ducha, en la playa o incluso durante actividades físicas. Sin embargo, para mantener su aspecto original, recuerda enjuagarlos con agua dulce después de la exposición a agua salada o clorada y limpiarlos suavemente para eliminar los restos de cal.

Consejos para evitar la oxidación y los rayones
Aunque el acero inoxidable es muy resistente, puede dañarse con productos agresivos como cosméticos, perfumes y productos para el hogar. Te recomendamos que siempre apliques tus cremas, sprays y otros productos de belleza antes de ponerte las joyas, para minimizar su exposición a los químicos.
Cuando no esté usando sus joyas, guárdelas en una bolsa o caja alejadas de la humedad y la luz directa para evitar rayones y preservar su color. En el caso de los collares, átalos para evitar nudos y guarda los pendientes por separado para evitar roces entre ellos.


Limpieza y brillo: consejos prácticos
Para restaurar el brillo de sus joyas de acero inoxidable, a veces es necesaria una limpieza suave.
1. Utilice un paño suave o gamuza, ideal para darle brillo al metal sin dañarlo. Si se necesita una limpieza más profunda, se puede utilizar agua tibia con una pequeña gota de jabón suave, frotando suavemente con un cepillo de cerdas suaves.
2. Sin embargo, evita productos ácidos (como vinagre o limón) que podrían alterar el acabado dorado o plateado de tus joyas.
3. Después de cada limpieza, enjuaga bien tus joyas y sécalas para evitar manchas de agua y asegurar un brillo impecable.